Mermelada de uvas y kiwi

La elaboración que os presentamos hoy es una receta muy sencilla y de aprovechamiento. Después de las fiestas es probable que tengamos un excedente  de uvas..pues bien,hoy hemos decidido aprovechar dichos excedentes haciendo una rica mermelada casera. Le hemos añadido un toque de kiwi para darle un sabor diferente y original.

Esta receta no es apta para diabéticos, ya que lleva una gran cantidad de azúcar. Una vez preparada la mermelada la podremos envasar  en tarros de cristal que previamente habremos esterilizado. En próximas publicaciones comentaremos como realizar el envasado al vacío de conservas.

La receta que hemos hecho da para mucha mermelada, pero si os ha sobrado menos, podéis hacer cantidad  proporcional ( si tenéis 100 gramos de uvas, poned 100 gramos de azúcar, etc…)

INGREDIENTES 

  • 400 gramos de uvas (pueden ser mezcladas blancas y tintas)
  • 250 gramos de kiwi
  • 400 gramos de azúcar
  • 2 cucharadas soperas de ron negro(si la van a consumir niños, lo omitís)

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ELABORACIÓN

Lo primero que vamos a hacer es pelar y despepitar las uvas. tened paciencia y si están los niños en casa, les podéis pedir que os ayuden a prepararlas. Pelad los kiwis y cortadlos en trozos pequeños. Haced lo mismo con las uvas.

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En una cazuela ponemos todos los ingredientes ( las uvas, los kiwis, el azúcar y el ron) y lo ponemos a cocer a fuego medio-alto. Cuando empiece a hervir, lo bajamos un poco de temperatura y lo dejamos cocinando  unos 45 minutos.

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Una vez transcurrido este tiempo podemos triturar con la batidora o, si nos gustan los trocitos, la dejamos como está. Dejamos enfriar. Si la vais a consumir en un breve espacio de tiempo, os aguanta perfectamente sin envasar. Si vais a tardar, es mejor conservarla al vacío. También podéis probar a congelarlas. En cubiteras de hielo, llenad el hueco con la mermelada caliente y esperad que se enfríe. Una vez frío, metedlo en el congelador y cuando esté congelado lo sacáis a una bolsa y lo volvéis a congelar. así cuando vayáis a usarla, sólo tenéis que sacar las porciones que necesitéis.

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Ahora sólo os queda prepararos una tostadita bien crujiente y disfrutar de vuestra mermelada casera.   ¡¡¡¡Disfrutadla!!

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Croquetas Caseras de Cocido Madrileño

Como ya os avanzamos en la receta de ayer, aquí estamos para ofreceros una de las recetas de la llamada “cocina de aprovechamiento”. Corriendo los tiempos que corren, no podemos permitirnos el lujo de desperdiciar la comida que nos sobra. Pues bien, el cocido madrileño es un plato idóneo para aprovechar todos los restos que nos queden. En el congelador, previamente envasado en bolsas de congelación, yo tengo guardado el caldo para hacer sopitas para las frías noches de invierno. Y hoy os traemos una receta que también se puede conservar en el congelador, que nos arregla una cena, o un aperitivo en casa con los amigos.

Aprovechamos también para daros la receta base de las croquetas, que son una de las elaboraciones que más preguntas generan en mis allegados. No es una receta difícil de hacer, pero nos llevará un  tiempo de elaboración, ya que hay que estar removiendo y vigilando la masa constantemente.

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   Ingredientes para un litro de líquido 

  • La carne que nos sobre del cocido (pollo, morcillo, tocino). No chorizo, morcilla ni verduras.
  • 130 gramos de mantequilla
  • 130 gramos de harina
  • 3/4 de litro de leche ENTERA
  • 1/4 de litro de caldo del cocido
  • Una cebolla o cebolleta ( opcional)
  • Sal, pimienta negra molida y nuez moscada molida.

   Elaboración

Primero despojamos el pollo del hueso y de la piel, si aún los conserva. Picamos en trozos pequeños junto con el morcillo y el tocino. También podemos triturarlos con el accesorio picador de la batidora. A la vez,ponemos a calentar los dos líquidos juntos (leche y caldo)

En una cazuela ancha ponemos a fundir la mantequilla, y en ella ponemos a cocinar la cebolla o cebolleta muy finamente picada,si nos hemos decidido a ponerla. A continuación añadimos en la olla las carnes picadas. Removemos y cocinamos un poco. A continuación incorporamos la harina y hacemos una masa con todo el conjunto. Vamos echando la mezcla de líquidos en la cazuela, removiendo poco a poco con una cuchara de madera. Lo mantenemos a fuego medio, removiendo constantemente con la cuchara de madera. Irá haciendo “chup-chup” (pequeñas burbujas que irán explotando despacio). La probamos de sal, y le añadimos un poco de pimienta negra y nuez moscada. Sabremos que la masa está terminada cuando se separe perfectamente de los laterales de la cazuela.

Una vez hecha la masa, la extendemos en una bandeja honda, para enfriarla . Yo la forro de papel film, para sacarla más fácilmente.Ahora llega el momento de darles forma (en esto os pueden ayudar los niños). Con las manos limpias, y unas gotas de aceite de oliva, vamos dando forma a la masa. También podemos cortar la masa según sale de la bandeja en tiras anchas (así nos saldrán cuadradas). Las pasamos primero por huevo batido y después por pan rallado.

Las freímos en abundante aceite de oliva y las pasamos a una bandeja  o plato con un papel de cocina, para quitar el exceso de aceite. Si las habéis congelado, podéis sacarlas unas horas antes al refrigerador, para que se vayan descongelando, o podéis freírlas directamente congeladas ( con cuidado, que puede saltar el aceite, y reventarse la croqueta).

A la hora de servir, se pueden acompañar de salsa de tomate casera, y una ensalada simple de lechuga, tomate y cebolla.

Truco:  Si las vais a congelar extenderlas en una bandeja, separadas para que no se peguen unas a otras. Cuando estén congeladas, las podemos separar en bolsas de congelación.

RECETA EN PDF: CROQUETAS DE COCIDO MADRILEÑO