Sopa de Cebolla con Galleta de Parmesano

Hoy os vamos a preparar un plato muy sencillo de elaborar y que da un buen resultado como primer plato de una comida de día de fiesta. El plato en principio puede resultar chocante y nos puede parecer difícil de digerir, pero nada más lejos de la realidad. El resultado final es un plato de sabor suave, y digestión fácil. Para presentarlo con un poco de gracia le vamos a poner encima una “galleta” que haremos con queso parmesano. Y todo esto por muy poco dinero.

En estos días que se avecinan, nosotros la prepararemos en casa como entrante de alguna de las comidas que preparemos.¡¡A disfrutarla!!

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Ingredientes para 4 personas

  • Dos cebollas grandes
  • Media barra de pan duro cortado en rodajas
  • Un litro de caldo de pollo o de verduras
  • Dos cucharadas de mantequilla
  • Un paquete de queso parmesano rallado ( o en polvo)
  • Sal y pimienta
  • Dos rebanadas de pan de molde

Elaboración

Para empezar cortaremos las cebollas peladas en juliana. Primero las cortamos a la mitad y luego hacemos finas tiras con ella. En una cazuela ponemos a fundir las dos cucharadas de mantequilla (se puede usar margarina también). Cuando esté fundida añadiremos la cebolla cortada. La vamos cocinando hasta que coja un color “amarronado” (si veis que se está pegando, poned un poco de agua en la cazuela para despegar del fondo). TENED MUCHO CUIDADO DE QUE NO SE QUEME, SOLO TIENE QUE COGER COLOR.

Aparte ponemos a freir las rebanadas de pan, y se las añadimos a la cazuela con la cebolla. Removemos y vamos machacando  las rebanadas de pan echamos una pizca de pimienta negra molida. En este momento incorporamos el caldo, que tendremos hirviendo (o al menos caliente). Dejamos hervir el conjunto durante 5 minutos.

Transcurrido este tiempo trituramos con el brazo de la batidora hasta obtener una sopa fina. Llegado este momento tenéis que decidir si queréis colar la sopa por un colador chino o dejarla sin pasar… eso como cada un@ quiera.

Precalentar el horno a 200ºC

Para hacer la “galleta de parmesano” estiraremos en una bandeja un papel apto para horno (es fácil de encontrar). Mi consejo es que dobléis el papel por la mitad y pongáis en la parte inferior el queso para taparlo con la parte superior. Una vez lo tengáis tapado ponedle algo de peso encima (otra bandeja de horno más pequeña sería lo ideal). Lo introducimos en el horno caliente. Esperamos unos 15 minutos. La galleta tiene que quedar con un  color dorado. Si queréis aprovechar el calor del horno podéis meter las rebanadas de pan de molde para tostarlas. Yo a las rebanadas de pan les quito el borde y las corto en diagonal, formando dos triángulos.

Para montar el plato, simplemente echad la sopa caliente en un plato o cuenco sopero. Colocad el triángulo de pan tostado encima de la sopa y poned encima un trozo de la “galleta de parmesano” que habremos cortado con la mano.

Y ya está. Esperamos que la disfrutéis y sobre todo que os animéis a hacerla.

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Sopa Minestrone a mi manera

La elaboración que os proponemos hoy es una receta clásica de la cocina italiana, y como tal debemos saber que admite diversos tipos de preparación y acabado, dependiendo de la región del país donde se elabore. Os voy a enseñar la forma en la que yo la preparo. También os indicaré cómo podemos aprovechar lo que nos sobre, si es que esto sucede…

Esta sopa o guiso (según se mire) tiene variados ingredientes que van desde las legumbres y las hortalizas, hasta la carne y la pasta. Es un plato contundente y no nos haría falta comer segundo plato, ya que nos surte de nutrientes de sobra. Lo ideal es acompañarla con una ensalada simple de lechuga, tomate y cebolla, ala que podemos añadir un puñadito de rúcula. Voy a utilizar panceta fresca, pero si no podéis o queréis usar cerdo, pues poned un trozo de morcillo de ternera.

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Ingredientes para 6 personas.

  • 100 gramos de panceta fresca o morcillo de ternera
  • 2 tomates maduros
  • 1 zanahoria grande
  • 1 puerro grande (sólo la parte blanca)
  • 1 nabo
  • 1 cebolla o cebolleta
  • 2 ramas de apio (las ramas se desprenden del manojo, no son el manojo)
  • 1/4 de repollo
  • 1 litro y medio de caldo de carne ( o de cocido, rebajado con la mitad de agua)
  • 100 gramos de judías verdes
  • 1 bote de judías blancas cocidas o 100 gramos de alubias frescas, puestas a remojo la noche anterior.
  • 40 gramos de pasta que no sea muy fina ( macarrones, caracolas, fideos gordos de los de fideuá)
  • 2 dientes de ajo y una rama de perejil
  • Aceite de oliva

Elaboración

Lo primero que haremos, si vamos a usar legumbre fresca, es ponerlas a remojo la noche anterior. Al día siguiente, las ponemos a cocer con sal, media cebolla y un trozo de pimiento rojo.Si las vamos a usar de bote, tendremos que lavarlas muy bien a la hora de usarlas, para quitarle el líquido de conservación.

Antes de comenzar con la elaboración en caliente, tendremos que tener las verduras y hortalizas preparadas para usarlas. Pelamos los tomates y los cortamos en cuadritos pequeños. La zanahoria y el nabo, también pelados, los cortaremos en juliana (tiras muy finas, aunque podemos rallarlos con la parte gorda del rallador). La cebolla, el puerro y el apio, también limpios y cortados en juliana( esto os costará más rallarlo). A las judías verdes les quitamos las hebras de los lados, y las picamos en juliana también junto con el repollo.

Para empezar con el guiso ponemos 4 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela. Doramos en él la panceta o el morcillo de ternera,  sin cortar. Una vez esté dorado lo sacamos de la cazuela y reservamos. A continuación, en ese mismo aceite, echamos los tomates y los cocinamos un poco, hasta que empiecen a deshacerse. Seguidamente añadimos todas las hortalizas y verduras que tenemos preparadas. Mezclamos bien con el tomate todos los ingredientes. Incorporamos de nuevo la carne que habíamos sacado, y cubrimos todo con el caldo de carne o de cocido rebajado.

Dejamos cocer a fuego suave todo el conjunto. Cuando la carne esté cocida, y las hortalizas y verduras también es el momento de añadir las judías blancas, que hemos cocido aparte o las de bote, bien lavadas. Sacamos la carne y, cuando esté a temperatura para manejarla con la mano, la picamos en trozos que quepan en una cuchara, y no nos sean muy difíciles de comer. Volvemos a incorporar en la cazuela. Podemos ir añadiendo más caldo o agua si fuera necesario.

A parte, cocemos la pasta según las instrucciones del fabricante. Yo uso fideos gordos para fideuá  o unos macarrones que están como cortados a la mitad. Cuando esté la pasta cocida, la añadimos a todo el conjunto, que habremos tenido mientras a fuego suave. Para rematar la cocción, machacamos en un mortero los ajos y el perejil, en crudo, y lo añadimos, que hierva un poco con el guiso, comprobamos de sal y pimienta… y listo.

A la hora de servir, se puede acompañar con unas tostadas de pan con queso gratinado o pan frito con aceite de ajo.

Truco: Yo suelo echar un poco más de cada hortaliza y verdura, además de un par de patatas enteras peladas. Antes de añadir las alubias, la pasta…etc., saco una parte de las hortalizas, las patatas y caldo, para hacer una crema de verduras, que te apaña en cualquier momento.

RECETA EN PDF: Sopa Minestrone a mi manera

Cocido Madrileño

“Se acerca el invierno”, aparte de ser un lema de la Casa Stark en “Juego de Tronos” es un hecho demostrable al abrir las ventanas por la mañana y notar el fresquito que entra en casa. Hoy os proponemos una receta de las de toda la vida, y el clásico entre los clásicos de la cocina madrileña, aunque cada región española tiene su propia versión. Además es una de las recetas que más aprovechamiento tiene en cuanto a sobras se refiere. Después de una gran comida, podemos seguir aprovechando los restos en diversas elaboraciones, que iremos proponiendo a lo largo de nuestra experiencia culinaria.

El acto de comer cocido se compone a su vez de dos elaboraciones, la sopa y el cocido en sí. En casa se acostumbra a servirlo en tres “vuelcos” o “tandas”. Primero la sopa, después los garbanzos con la verdura, y por último las carnes. Es una de mis comidas favoritas (sobre todo en casa) , y siempre disfruto haciéndola, y sobre todo, invitando a comerla a familiares y amigos

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Ingredientes para 4 personas

  • 250 gr de garbanzos de Castilla , aunque también sirven los de bote, ya cocidos
  • 500 gr de carne (morcillo de ternera)
  • Un caparazón de gallina (o pollo)
  • 2 pechugas de gallina (o pollo)
  • 2 morcillas (opcionales, no a todo el mundo le gusta en el cocido)
  • 6 chorizos (que siempre gustan más)
  • 1 trozo de tocino (mejor panceta, menos grasa y más carne)
  • 1 punta de jamón
  • 1 repollo,
  • 3 zanahorias
  • 6 patatas pequeñas
  • fideos finos  para la sopa (40 gr por persona).

Elaboración

Primero, y que no se olvide, pondremos a remojo unos buenos garbanzos castellanos en la víspera del cocido con  un puñado de sal gorda marina para que al día siguiente no se encallen en la cocción. Este paso, obviamente lo saltamos si utilizamos garbanzos cocidos.

Empezaremos por poner a cocer en una cazuela lo más grande posible, partiendo de abundante agua fría, la carne, la punta de jamón, la panceta, el pollo (caparazón y pechugas). De vez en cuando vamos quitando la espuma que se va formando en la superficie y añadimos agua si fuera necesario para que no se quede seco.

Durante la cocción del cocido, procuramos no ponerlo a fuego muy fuerte (a más tiempo de cocción, mejor sabor, que las prisas no son buenas).

Cuando empiece a hervir añadimos los garbanzos, previamente escurridos y lavados( si los garbanzos son de bote, no echarlos aún) Cuando empiece a hervir, contamos de 2 horas a 3 horas,siempre a fuego medio. Dependerá de la dureza de los garbanzos.

Cuando falten unos 30 minutos para el final, pondremos en una cazuela a parte, a cocer el repollo cortado en trozos no muy grandes. Y en la olla del cocido, propiamente dicho, añadiremos los chorizos, las morcillas( si las usamos) y las zanahorias (peladas y partidas en trozos grandes).

Cuando queden unos 15 minutos añadiremos las patatas a la olla del cocido . Previamente las habremos cortado en trozos no muy pequeños. Si nos hemos decidido por los garbanzos ya cocidos, este es el momento de añadirlos, una vez bien escurridos del liquido que los conserva, y sobre todo MUY BIEN LAVADOS. Así conseguiremos que los garbanzos cojan bien el sabor del caldo.

Sacamos las carnes de la olla del cocido, y las cortamos en trozos. Colamos el caldo y lo usamos para hacer la sopa. A mí particularmente me gusta que la sopa esté “espesita” con bastantes fideos.

A la hora de servir el cocido empezamos con la sopa de fideos, continuamos con los garbanzos( acompañados del repollo, la patata y la zanahoria) y terminamos con las carnes ( pollo, morcillo, jamón que hemos sacado de la punta, tocino o panceta). Una de las formas clásicas de  comer los garbanzos es machacarlos y mezclarlos con aceite y vinagre.

Truco: Con los restos del cocido aprovecharemos para hacer otras elaboraciones, como “Ropa Vieja” o las muy ricas Croquetas de cocido“. Ambas preparaciones las explicaremos en próximas publicaciones.

RECETA EN PDF: COCIDO MADRILEÑO